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Entrevista a Gishin Funakoshi – Por Fin Habla –

(De la revista Española “CINTURÓN NEGRO” Nº34, pag: 22-23 y 24)
Es llamado “Padre del Karate Moderno”; él introdujo este arte en Japón en 1922, procedente de Okinawa. Él, que nació en Shuri, en 1868, que escribió los legendarios Ryu kyu kenpo karate, Rentan goshin karate jitsu, Karate do Kyohan y Karatedo; Mi camino, formó y dirigió técnicamente la JAPAN KARATE ASOCIATION; Él, que murió en 1957, nos cuenta ahora, en rigurosa exclusiva, su opinión sobre diferentes aspectos y sobre diferentes temas de nuestro Karate, de su Karate.

Maestro de Maestros como Nakayama, Egami, Ohtsuka, Takagi, Oshima, Kanasawa, Nishiyama, Kase, Obata, Hironishi, Yoshitaka, y un largo etcétera, pasa revista, aquí y ahora, a maestros, hechos…, de este Arte Marcial. (Texto: Salvador Herráiz)

Maestro Funakoshi, ¿como fue su llegada a Japón?¿Porqué decidió ir a Japón desde Okinawa, para enseñar Karate?

-Bueno, realmente yo no fui a Japón para enseñar Karate, no fue ese el motivo. Yo tenía algunos problemillas en Okinawa, económicos, etc. Fui a Japón un poco alejándome de ello. El Karate me ayudó a sobrevivir, no solamente internamente, sino como medio de salir adelante.

-Pero ¿qué me dice? ¿ no fue a Japón, con el único propósito de enseñar Karate? Me refiero a cuando se asienta en Japón definitivamente.

-No. Fue como le acabo de decir. Recuerdo que viví en Meisojuku, en una vieja habitación que me costaba 10 yens de alquiler. Estuve un tiempo sin alumnos, luego empezé a tener ya algunos.

-¿Como se ganaba la vida durante el tiempo que no tuvo ningún alumnos?
-¡Ah! Trabajé como pude, de jardinero, repartiendo periódicos, ayudando en la cocina.

-¿Fue dura esa etapa de su vida?

-Muy dura. Estuve muchísimo tiempo, por ejemplo, sin ver a mi esposa, años. Hasta que ella fue evacuada de Okinawa en la batalla.

-Entonces el Karate… Perdón. Siga, Siga.
-Mi esposa llegó entonces a Japón. Yo no podía volver a Okinawa.

-Entonces el Karate… y su enseñanza…
-Realmente, ahora puedo decirlo yo me encontré enseñando Karate como experimento y aquello parece que luego funcionó.

 -Pero Ud. Era un experimentado Karateka.

-No creas que tanto. Yo era muy imperfecto. Yo entrenaba y conocía los tres Naifhanchis y Kushanku. El resto apenas. Pero al ver que ello iba enserio, y que me estaba convirtiendo, o me podía convertir, en el pionero del Karate, aprendí el resto de los principales Katas, 15. Fue un poco principalmente por ello, mis transmisiciones no fueron todo lo buenas que deberían y que yo hubiera deseado. Por ello, yo no hacía en las demostraciones mas que Kushanku, mi favorito o Naifhanchi.

Por ello, he hecho tanto hincapié en los Pinan y en su constante práctica a mis alumnos. No podía arriesgarme. Ahora puedo decirlo.

 -Permítame interrumpirle. Y perdóne. Eso que me está contando es impresionante. Me refiero al hecho de que me lo cuente. Dice mucho en su favor esto. 

-Bueno, ahora eso no importa. Era normal también y el hecho es que el Karate se difundio y desarrollo. No importa mucho que yo enseñara, por ejemplo, algunas cosas y luego esas cosas se corrigieran por otros Maestros. Yo hice mi papel en favor del Karate. No pensé que yo llegara a ser considerado el padre. En ese sentido, he decir que, como decís ahora en España, me sonó la flauta. Me ví desbordado por la aceptación de algunas demostraciones y… ya ves. Yo enseñe, por ejemplo, los Pinan a Hironori, Ohtsuka, y el después le pidió a Kenwa Mabuni que se los corrigiera. No pasa nada. Yo hice mi misión y Mabuni la suya. No se trata de tener uno mas fama, ni importancia, ni mérito.

-O sea, que Ud. Empezó a enseñar Karate casi como pasatiempo, como “Hobby” y por lo menos sin demasiado ánimo de profundización en el arte.
-Claro. Pero luego la aceptación me hizo ponerme al día y aprender muchas cosas para poder enseñarlas. Mi base no era suficiente. Yo sé que en Japón hay Maestros que cuando hablan de mí, no me llaman Funakoshi Sensei como es tradicional, sino Funakoshi San, o sea Señor Funakoshi simplemente. No importa eso, pero creo que es tratarme demasiado duro. Repito: yo cumplí una misión y puse mi granito de arena. ¿Que no fue el mayor granito ni el mejor? Seguramente, pero fue, parece ser, un granito decisivo. ¿No?.

-Sin duda, y creo que…

-Pero, ¿porque no cambiamos de tema? Me imagino que querrás hablar de otras cosas también ¿no?

-Observando sus libros y viendo las épocas en que cada uno se escribió, hay muchos cambios de uno a otro en su estilo ¿no?
-Claro. Yo evolucioné mi Karate, al margen de mejorar mi técnica, durante toda mi vida evolucioné. Y así debía ser. Yo traía una base de Karate similar al Shorin Ryu. Poco a poco fui agrandando un poco mis posiciones y haciendo mas amplios mis movimientos.

-¿Llegando hasta la forma actual?
-No. La forma actual ya no corresponde con la mía. Luego te hablaré de eso, en otra pregunta que querrás hacerme.

(PARTE II)

-¿Es cierto que Ichizo Otake le atacó una vez enserio?

-Ja,ja,ja. Si me atacó pero no había ocurrido nada entre nosotros. Lo hizo para probarme. Estábamos en un vestuario y me atacó por sorpresa. Yo me defendí y no me llegó a tocar. Luego, como no entendí al principio el motivo, le exclamé ¡tonto! Después me pidió perdón. A Otake le atraía la realidad. Una vez tuve que recriminarle ante su insistencia sobre mi opinión de hacer combate fuerte. Le dije que si necesitaba eso, si no le satisfacía el Kata, Yakusoku… no estaba en la autentica línea o camino.

-¿Cómo recuerda la creación del estilo Shotokan?

-Siempre se le llama estilo Shotokan. El estilo Shotokan lo han hecho ustedes. Yo solo forme un gimnasio con ese nombre. El Karate era uno. Sin divisiones de estilo. Unido. Lo abrí en 1936. Eso es Shotokan. Los recuerdos sobre esto son alegres y de gran trabajo.

-Su amigo y alumno Isao Obata presidió la Asociación, y Ud. La dirigió técnicamente. Funakoshi me interrumpe,

“realmente no la dirigía yo mucho. Yo tenía ya unos años y casi era mas honorífico que otra cosa. Recuerde que hablamos del año 1949. Pero… por favor, continúe preguntándome”, me dice con una ligera sonrisa en la boca. Tras Ud., a su muerte, Masatoshi Nakayama ocupa su puesto. El estableció las reglas de competición y desarrolló este aspecto. A Ud. No le gusta el combate libre y mucho menos la competición. ¿Qué opina de Nakayama Sensei?

-Es verdad lo que Ud. Me ha dicho, pero gracias a Nakayama, a su idea y a su trabajo, el Karate se ha hecho muy conocido y practicado. Eso es bueno. Creo además que para el extranjero (fuera de Japón), era la única manera de promocionarlo. Nakayama, además no perdió por eso el verdadero espíritu del Karate, que el conocía bien y desarrolló tan bien. Luchó porque pudiera ir paralelo al deporte. El sabía diferenciar bien las cosas. Era inteligente y buena persona.

-No ha habido reprimenda, entonces, al verse los dos tras la muerte de Nakayama, parece ser. El decía esperar, bromeando que habría un Kumite celestial y que…

-No, No. Somos muy amigos y hemos hablado mucho de esto. El en el fondo sabía que no había abandonado en absoluto el espíritu del Karate. Estaba tranquilo.

-Ahora Funakoshi ríe profundamente.

-En parte él pensaba que podía no haberme gustado, pero…

-¿Pero en sus tiempos, solo entrenaban Kata?

-No. No sólo Kata. También cosas por pareja y mucho Makiwara. Aunque sí, Kata principalmente. ¡Pero era entretenido! Quizá ahora…
-Y ¿Qué pasó con los que querían combate?

-Algunos querían combatir. Ohtsuka les incitaba a ello –me dice moviendo lateralmente-. Yo no quería –continúa-. Tuvimos discusiones por ello. Ohtsuka además no sólo quería combatir, sino que, lo que quería hacer y luego así lo hacía, con bastante descontrol y con protecciones parecidas a las de Hockey. El siempre fue muy duro y le gustaba el entrenamiento austero. (Shugyo).
-Hace muy poco, se ha editado en español su libro Karatedo Kyohan, pero… la versión un tanto diferente, que el maestro Oshima hizo al “traducirlo” al inglés hace varios años. ¿Qué opina de la versión del que fuera alumno suyo?

-Oshima estuvo conmigo cuando era bastante joven (él). Me era y es muy leal, pero su Karatedo Kyohan es muy diferente al mío original. Se han quitado partes importantes en el mío, se han añadido otras que se consideran mejor, o alargado algunas. Se han quitado grupos de técnicas de rodillas, ante cuchillo, ante espada larga, defensa personal de la mujer,… y además se han cambiado todas las fotos.
-Claro. Por cierto, en las originales, las fotos de Ud. se ven con posiciones naturales y relativamente cortas, además de verse formas no utilizadas hoy. ¿Qué pasa con este tema, maestro?

-Claro. La versión de Oshima Sensei tiene posiciones largas y muy marcadas además. El Shotokan actual incluyendo al del maestro Oshima, no es prácticamente mió sino de mi hijo Yoshitaka. El era grande de estatura y fuerte. Por eso abría las piernas y pegaba con fuerte kime. Ahora el Karate es así. Al ser mas espectacular y vistoso se ha difundido más, natural y con posiciones cortas, relativamente, pero la culpa no es de Oshima, la Asociación Shotoicai, hizo las modificaciones en la 2º edición del libro, en 1958, recién muerto yo, Shotokan evolucionaba una vez. Esta vez no se si hacia delante o hacia atrás, con esas modificaciones.

-Por tanto, poco parecido entre ambos libros. Por cierto, me han dicho que no escribió Karatedo Kyohan Ud. solo, sino con un amigo suyo ¿es cierto?

-Ya sé quien se lo ha dicho. Es cierto. El libro fue idea mía. Yo había escrito otros y tenía facilidad para escribir, pues yo era maestro de escuela ¿recuerda? Por otro lado, yo era relativamente famoso en Japón. Por eso, digamos que el posible mérito haya recaído en mi sólo, pero es cierto, me ayudó Hironori Ohtsuka muchísimo y otros maestros también un poco. Yo hice la parte de Kata y Ohtsuka Hironori hizo la de Idori, tanto Dori, Daito Dori,… o sea la parte de Kumite o entrenamiento por parejas. Se nota en el libro original, pues las técnicas provienen en parte de Ju Jitsu y se ven las características de este maestro. En aquella época lo sabía todo el mundo (amigos y allegados me refiero). No era un secreto, pero ahora… quizá la gente no lo sabe, yo he de decirlo.

-Oshima Sensei recibió el 5º Dan de Ud. y por ello no ha querido pasar de ese Dan posteriormente. ¿Qué opina?

-Lo hace por lealtad a mí y respeto, pero algunos karatekas evolucionaros mucho y bien. He de reconocer que sobrepasaron mi nivel con creces. Esto es lógico porque entrenaron muchísimos años y pudieron aprovecharse de un karate ya más estructurado y técnico. Además es bueno pues de lo contrario el karate iría cada vez a menos y se haría poco a poco más imperfecto. El alumno debe aventajar al maestro para que todo progrese, apoyándose en su sabiduría, pero trabajando duro. Por eso es lógico que muchos sobrepasen a los danes altos. Oshima ha tenido ese detalle, que yo valoro, pero… no era necesario. El debería ser ahora, según están las cosas 7º Dan.

-Correcto, y… Funakoshi me interrumpe:

-Esto al margen de que considero los danes innecesarios y casi ridículo el otorgarlos en personas adultas. Los niños necesitan de estos estímulos pero adultos de muchos años de práctica, si tienen los adecuados objetivos en el karate, no debe importar marcar en la cintura el que es más o menos que éste o aquél. No deja de ser una falta de humildad, probablemente sin mala intención.

-Entonces, otros maestros que además se ponen cinturón blanco o rojo si pasan al 6º Dan o incluso Rojo si sobrepasan el 8º…
-Ya te digo. Nadie, si ama el karate, debería necesitar otros estímulos para practicarlo pero… el caso que me dices es más marcado. El hecho de dedicarse a la enseñanza y por publicidad, etc… también influye en esto claro. Vivís en un mundo… -Funakoshi corta su frase y continúa-, con ..

GICHIN FUNAKOSHI (PARTE III) (CONTINUACION PARTE II)

Yamaguchi, ahora tras su regreso hemos hablado de esto. Ohtsuka, Nakayama, Jigoro Kano de Judo, Egami y otros siempre se pusieron únicamente el cinturón negro normal. Otros como Yamaguchi, Miyazato que vive, y varios otros llevan rojo. Aquí arriba llevamos todo el blanco de nuevo, mejorando más y no comparamos. También Mas Oyama lleva negro pero con rayitas marcando su grado.

-Funakoshi, ahora, hace un gesto con las manos y cara como queriendo decir “¿Qué le vamos a hacer?”.

¿Qué relación tienen ahora los grandes maestros aquí arriba?

-Estamos siempre juntos. Hablamos, practicamos y ahora lo vemos todo más claro.

-¿Full Contact?

-Lo respeto como un deporte más, como el fútbol, boxeo, etc… pero me molesta que se le llame karate profesional o algo parecido. No tiene nada que ver con el karate ni con el Budo, ni en forma ni en espíritu. Ellos deberían asimilar bien, me refiero a los practicantes, que hacen un deporte, con sus reglas, etc.… y no entrar en temas que no deben, como por ejemplo si el Full es más real o no. ¿Qué importa eso? Además no veo la realidad de un combate en la calle cuando pueden permitirse el lujo de dejarse dar algunos golpes esperando mejor oportunidad… ni veo la realidad llevando guantes en manos y pies. El Full es duro y lo respeto como deporte pero… sepamos todos los límites de cada cosa.

-¿Saco y Makiwara?

-Sí, es importante. En mis tiempos se entrenaba mucho Makiwara aunque, con exceso no es muy bueno, puede traer problemas de articulaciones y mas graves. Mi amigo Shigeru Egami está aquí en parte por problemas en sus pulmones y corazón que el exceso de Makiwara le ocasionó. El murió con su caja toráxica en mal estado. Las vibraciones del Makiwara llegan a través del brazo y machacan el cuerpo.

-Antes se entrenaban cosas que han resultado ser malas, me refiero a…

-“Se a que te refieres”.

-Me lo temía.

funakoshitekki-Como técnica del karate estaba bien, quizá falto de cosas para ser completo, pero esto esta superado. El calentamiento que hacíamos es otra historia, era malo realmente, creíamos que todo lo que fortaleciera el cuerpo sería bueno pero… las articulaciones han sufrido mucho, la espalda también. Ahora, los maestros de entre 45 a 60 años aproximadamente están sufriendo consecuencias de algunas malas prácticas de este tipo.

-Cuando leí su último libro Karatedo, Mi camino, me resultaron un poquito decepcionantes algunas expresiones suyas que no me parecieron demasiado humildes. Perdone que se lo diga pero…

-Sigue, sigue, tendrán explicación.

-Ud. dice por ejemplo: “ellos eran el mismo numero que nosotros (en una posible pelea), por lo que de no ser ellos experimentados karatekas, iban a sufrir una vergonzosa derrota”. Otra “le hubiera vencido con una mano atada a la espalda”, y otras.

-Yo no creo que escribiera con expresiones así. Yo escribí mis libros en japonés, luego se tradujeron al ingles y del ingles al español que como tu lo has leído. Tú sabes que cada vez que pasa por distinta mano un tema se distorsiona algo. Aquí ha habido más, pero también puede ser que los editores, con visión comercial, hayan enfocado algunas expresiones de manera más vistosa o llamativa para la atención del lector.

-Me tranquiliza Ud.

-De todas formas, ahí cuento anécdotas que me ocurrieron en muchos casos cuando era relativamente joven, y las cuento lo mas parecidas que puedo a como sucedieron. Quizá cuando me ocurrieron yo era un poco impulsivo a veces.

-De acuerdo maestro, entiendo ¿Qué significa para Ud. “Karate Ni Sente Nashi”?

-Mucho, el espíritu del karate no es ofensivo. El karate es mental y espiritual, no físico, pero nos valemos de técnicas fisicas como parte del vehiculo. El objetivo es el desarrollo de la personalidad y del carácter positivo. Pero hasta el vehiculo físico, las técnicas son defensivas. Nunca debemos hacer el primer ataque, solo defendernos. Los baratas empiezan siempre con bloqueo y en algunos casos acaban con bloqueos. El espíritu es defensivo y de no violencia. Esto es Karate Ni Sente Nashi. Lo has pronunciado algo mal pero… en mi tumba, en Kamakura, esta escrita esta frase. Es importante para mí.

-¿Cuáles han sido los mejores momentos en su vida?

-Muchos. En 1988, cuando aprobé para profesor de escuela, las demostraciones en los primeros años, muchas en diferentes sitios y ante diferente gente, en 1916 en el Butokuden de Kyoto, otra ante Shintaro Ogawa, en el Kodokan de Tokio, y muchas otras. Las publicaciones de mis libros fueron buenos momentos para mí. La boda con mi esposa, el nacimiento de Yoshitaka Gigo, la creación del gimnasio Shotokan.

-Y ¿los malos momentos?

-Sin duda en el año 45, cuando murió mi hijo, destruyeron mi dojo, lo supere gracias a mi esposa, pero ella murió también dos años mas tarde. Mis peores momentos.

-¿Es cierto que subió al tejado con un colchón para probar la estabilidad de posiciones de karate, al paso de un tifón? Funakoshi ríe profundamente y me cuenta:

-Bueno es cierto que subí al tejado, pero fue para comprobarlo ante el tifón, no para comprobar la estabilidad de las posiciones de karate. Lo que ocurre es que el karate y sus posiciones me ayudaron a poder andar y mantenerme en pie sobre el tejado donde a menudo comprobaba y entrenaba la estabilidad de las posiciones de karate eran mis continuos viajes en tren. Allí, donde generalmente iba de pie, adoptaba disimuladamente algunas posiciones, comprobando en que dirección era cada una más fuerte y estable, ante los frenazos o acelerones del tren.

-¿Qué opina del Goju Ryu y de su respiración Ibuki?

-La respiración concentrada puede ser beneficiosa si no se fuerza en exceso si la exagera puede resultar perjudicial para el sistema circulatorio.

-¿Cómo va el Karate hoy?

-Muy deportivo. Primero, desde que el karate con otro nombre todavía empezó, el karate era defensa en la guerra, luego con Itosu e Higaona era su objetivo la preparación física (fue la popularización en algunas escuelas de Okinawa). Después, conmigo y los de mi generación fue –Do- el objetivo, por supuesto sin perder en cada etapa de vista también el resto de las funciones. Ahora, el karate es deporte, pero en muchos sitios se pierde el verdadero objetivo, el Do.

¿Qué Kata es el más importante maestro?

-Todos, todos tienen…

-Todos tienen algo, le interrumpo. Funakoshi me aclara:

-Todos tienen mucho, querido amigo.

-¿Y su Kata preferido?

-No lo sé según las épocas ha variado, quizá Tekki.

-¿Sería el Shotokan de hoy diferente a como es si Ud. estuviera vivo y a la cabeza?

-Por supuesto, sería más natural y mas completo sin forzar las articulaciones. También la manera de enseñar seria diferente. Esta bien la disciplina que mi amigo Kentsu Yabu introdujo en el karate, pero sin pasarse, hay que ser mas natural y amigable sobre todo hoy que los alumnos vienen a entrenar tras ocho horas de trabajo duro y alguna mas de transportes, aglomeraciones… necesitan relajarse y disfrutar del karate no estar tenso y casi bloqueado por la excesiva rigidez del profesor.

-¿Ha practicado con armas?

-Si, pero no demasiado, me ha gustado siempre bastante el palo largo (Bo) y lo he practicado bastante, es un arma natural, cualquier palo puede servir.

-¿Conoce el Karate en Chile?

-Claro estoy pendiente de todo el Karate mundial. Hay buena técnica en Chile mi hijo Yoshitaka está contento con Chile pero… hay que mejorar el espíritu, hay que entrenar en el campo, sintiendo la naturaleza y los elementos.

-Siguen bien el sistema de mi hijo, pero hay que penar que no todos les va bien lo mismo, ya sea estilo, abertura, forma… pero repito: hay que prestar más atención al espíritu interno.

-Y los exámenes de CINTURON NEGRO que realiza la Federación, ¿Cómo los valora?

-No me gustan mucho. Cómo puede el tribunal valorar el merecimiento con ver y conocer al aspirante únicamente durante cinco minutos, debería ser el profesor quien diera los danes, y así valorar la mentalidad, el esfuerzo, la disciplina, el espíritu, y tantas otras cosas de suma importancia. El profesor conoce los condicionamientos físicos del aspirante, su entrega y dedicación diaria. En cinco minutos se puede ser diferente por conveniencia, pero el profesor conoce a cada uno, día a día. A veces, un aspirante saluda en el examen, habla y habla del espíritu correcto pero día a día esta demostrando lo contrario, en ese caso no sirve para nada por mucho Oss que se pronuncie con la cabeza y cuerpo inclinado. Ahí el cinturón negro no concuerda con lo que debe ser y representar, no solo en cuanto a valores internos, sino ni siquiera en los físicos. Por cierto.

-Ahora el maestro levanta el dedo índice llamando mi atención.

-¿Por qué es obligatorio el hacer combate de competición si se está en una determinada edad? ¿Qué tiene que ver un examen de grado con un sitema de competición y reglamento que sólo una pequeña cantidad de karatekas siguen participando en torneos? ¿Por qué no se pide combate libre que es lo lógico?

-Buenas preguntas maestro, buenas preguntas.

-Quizá es sembrar para la obtención de trofeos en el futuro, no sé. El resto del examen técnico esta bien, aunque podría mejorarse si el aspirante no estuviera tan seguro de lo que se le va a pedir o de lo que tiene que hacer.

-Funakoshi tiene que marcharse ya, mientras se aleja despacio, le pregunto precipitadamente ¿Se reencarnará, maestro?

-Claro, en mi vida, mi última vida que tú conoces he fallado todavía bastante. Tras morir dimos repaso a toda mi vida, debo reencarnarme para seguir perfeccionándome.

-¿Lo hará en Karateka?

-Se ríe y dice:

-Eso no importa, el karate es un camino, pero… hay otros, y todos deben llevar al mismo punto lo importante es acercarse al total equilibrio espiritual. El acercarnos ayudará a la paz y felicidad de cada persona y esto ayudará a la paz y felicidad de toda la sociedad.

Gracias maestro… pero… ¡Ya no está! ¿Habrá sido todo un sueño?

*Esta entrevista evidentemente, y dentro de un total respeto, es ficticia, pero las respuestas atribuidas al maestro Funakoshi están basadas en el estudio de su vida y personalidad, de tal forma que hay un elevado porcentaje de probabilidades de que el maestro hubiera contestado lo mismo en la realidad.

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